

Bases de desarrollo para las caletas pesqueras tras el 27F
Cuando nadie lo pedía, propusimos analizar las redes. Fue lo que permitió pasar de la emergencia a cinco planes territoriales.
- Mandante
- Subsecretaría de Pesca
- Año
- 2012
- Financiamiento
- Programa Innovación y Competitividad Chile — UE
- Servicio
- Diagnóstico Estratégico
El contexto
Después del terremoto, una oportunidad y un problema de fondo
El terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010 devastó las caletas del Maule y el Biobío. La respuesta fue rápida.
La flota y la infraestructura quedaban renovadas. Pero había un problema anterior al terremoto. Ya en 2002 se estimaba que el 90% de las caletas artesanales tenía un nivel de desarrollo bajo, y el foco del problema no era material sino organizativo. El Estado construía infraestructura portuaria que después pocas caletas eran capaces de mantener.
La reconstrucción era, por tanto, una oportunidad de reinventar el sector, pero solo si venía acompañada del fortalecimiento organizacional de los pescadores y de la articulación de los actores clave.
El encargo
Un estudio para establecer bases de desarrollo
La Subsecretaría de Pesca encargó un estudio de alto nivel que permitiera establecer las bases del desarrollo futuro de las caletas en las dos regiones más afectadas. El encargo traía cuatro objetivos: identificar caletas con potencial de intervención, agruparlas por territorios con objetivos comunes, proponer planes de desarrollo y valorar su implementación.
Nosotros añadimos un quinto. Por nuestra experiencia en el enfoque de redes sociales, propusimos un objetivo que no estaba en las bases: analizar las redes territoriales de los actores clave y de comercialización de las caletas incluidas en los planes. No era un extra decorativo: era la pieza que faltaba para entender por qué las caletas no lograban sostener lo que se construía para ellas.
La respuesta de ARSChile
Del dato oficial al territorio, y del territorio a la red
Combinamos tres fuentes. Los registros oficiales de SERNAPESCA, Subpesca y la Dirección de Obras Portuarias del Gobierno de Chile, para medir el impacto real del terremoto en desembarques, pescadores inscritos, naves e ingreso per cápita —contrastando los cambios con pruebas estadísticas en diferentes periodos post terremoto.
De forma paralela, en el terreno entrevistamos a los dirigentes de 33 sindicatos de pescadores en el Maule y 64 en el Biobío. También a los representantes de entidades públicas como SERCOTEC, FOSIS, SERNAPESCA, el Fondo de Fomento para la Pesca Artesanal, la SEREMI de Economía y la Dirección Zonal de Pesca.
El uso de las herramientas del Análisis de Redes Sociales (ARS) permitió definir un territorio a partir de la red de actores clave y la red de comercialización.
El método
Panel de expertos y planificación participativa
La preselección de caletas siguió el método de Panel de Expertos de EuropaAid, la Dirección General de Desarrollo y Cooperación de la Comisión Europea, con los profesionales del proyecto y la contraparte técnica de Subpesca.
El análisis FODA no se hizo en gabinete: se presentó, discutió y validó en talleres de planificación participativa con los propios pescadores artesanales, incorporando además el trabajo con expertos europeos que visitaron las caletas en enero de 2012.
El resultado
Cinco planes territoriales de desarrollo —dos en el Maule y tres en el Biobío— construidos sobre evidencia, redes y la voz de los pescadores.
Los planes
Cinco territorios, cinco hojas de ruta
Cada plan agrupa caletas con objetivos comunes, y no fronteras administrativas. El territorio se definió por lo que compartían: recursos, mercados y, sobre todo, relaciones.
Duao, Maguillines, Curanipe, Río Maule, Loanco, Pelluhue y Pellines (Maule)
Llico y Boyeruca (Maule)
Coliumo y Tomé (Biobío)
Dichato, Cerro Verde y Cocholgue (Biobío)
Llico, Puerto Yana, Punta Lavapié, Quidico, Isla Mocha y Tirúa (Biobío)
Por qué importa
La infraestructura sin red no se sostiene
El diagnóstico de 2002 ya lo advertía: el Estado levanta infraestructura portuaria y después son pocas las caletas con la organización necesaria para mantenerla. Ese no es un problema de obras, es un problema de tejido.
Al mapear las redes de actores y de comercialización dejamos de mirar cada caleta como una unidad aislada y empezamos a verlas como nodos de un territorio: quién intermedia con los compradores, qué organizaciones articulan a otras, dónde se rompe la cadena. Esa lectura es la que convierte un plan en algo ejecutable.
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